Optamos por una educación que promueva el desarrollo de todas las potencialidades humanas. Una educación humanista que fomente las capacidades abiertas de reflexión, imaginación y creatividad del educando.
Consideramos a cada estudiante un ser humano determinado históricamente, un ser multidimensional en sus aspectos físicos, sociales, morales, intelectuales, emocionales y espirituales. Un ser único e irrepetible con características propias, con una gran necesidad de comunicación dialógica que debe convivir socialmente.
Proponemos una escuela taller en la que los niños y los jóvenes puedan pensar, explorar, crear y no solo oír y repetir; tomar decisiones, entrar en contacto con el mundo y abrirse críticamente a la cultura. Una escuela donde aprendan cómo vivir y cómo convivir, conozcan sus aptitudes y limitaciones, desarrollen su capacidad crítica, motivación para el trabajo y la productividad y una visión interdisciplinaria del mundo.
Creemos y apoyamos la mundialización de la solidaridad y construcción de una sociedad justa y equitativa por lo que nos basamos en una educación para la paz y el desarrollo sostenible. Educamos para la comprensión: la aplicación del conocimiento, el desarrollo del pensamiento divergente (criticidad), la creatividad y el trabajo cooperativo. |